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Doctrina

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Código Unívoco
1213
Revista
Familia & Niñez
Número
182
Título
Algunas notas sobre los alimentos a favor del hijo mayor que se capacita (art. 663 del CCC)
Autor
Guadalupe Soler y Susana María Squizzato
Texto

Sumario: 1. Introducción. 2. Alimentos provisionales. 3. Alimentos a favor del hijo que se capacita: a. Incidente de fijación; b. Carga de la prueba; c. Incidente de cese. 4. A modo de conclusión.



1. Introducción

El presente artículo tiene por objeto efectuar un breve análisis sobre algunas notas que impactan en las resoluciones judiciales que se adoptan en torno a los alimentos a favor de los hijos que se capacitan.

Al respecto se considera que el art. 663 del Código Civil y Comercial brinda una arista más a la obligación que pesa sobre los progenitores en cuanto a que deben auxiliar económicamente a sus hijos. En efecto, aun cuando se sostenga que la obligación es una sola y tiene un hilo conductor que la mantiene hasta que se extingue, lo cierto es que va variando a lo largo del tiempo3.

En tal marco se aborda la cuestión, a partir de reseñar doctrinaria y jurisprudencialmente diferentes supuestos que se presentan al momento de dar respuesta tanto a planteos provisionales respecto de los alimentos del hijo que se capacita, como así también a los incidentes de fijación y de cese que se plasman en la labor judicial.

En cuanto a lo primero, esto es, los alimentos provisionales, se puntualizan los recaudos de procedencia explicitados por la doctrina más relevante y se reseña la aplicación práctica efectuada en un reciente caso jurisprudencial.

En cuanto a lo segundo, a saber, los diferentes incidentes que se presentan en relación a los alimentos del hijo que se capacita, se repasan brevemente algunas cuestiones procesales atinentes a los legitimados activos y pasivos, la carga de la prueba y diversas hipótesis que suelen plantearse y requieren el dictado de una resolución por el juez de familia.

Por último, se extraen algunas conclusiones en torno a las notas tipificantes de los alimentos debidos al hijo que se capacita, tomando como base la doctrina y jurisprudencia compendiada.



2. Alimentos provisionales

Es dable señalar que la posibilidad de fijar una cuota alimentaria de carácter provisorio responde a una necesidad inmediata, que puede significar que durante la tramitación del proceso y hasta el dictado de la sentencia definitiva, las necesidades insalvables tornen ilusorio el derecho del alimentado4.

Tal como lo disponen los artículos. 544 y 721 inc. d del CCC, desde el inicio de la causa o en el transcurso de ella el juez puede fijar alimentos provisionales; sin embargo, dicha previsión legal no obsta a que deba acreditarse sumariamente la verosimilitud del derecho invocado para su procedencia.

Así, lo indicado cobra especial relevancia y adquiere mayor estrictez en el caso de los alimentos previstos por el art. 663 del CCC, a diferencia de lo que ocurre en el caso de los alimentos derivados de la responsabilidad parental y hasta los 21 años de edad (arts. 658 y 662 del CCC). Es que la naturaleza, presunciones y requisitos de procedencia en ambos casos son disímiles.

En fijación de alimentos para hijos entre los 21 y 25 años, deben probarse los extremos previstos por la norma. En este orden de ideas, en comentario al art. 663 del CCC la doctrina ha sostenido que “quien requiere los alimentos del hijo mayor que se capacita debe probar que: a) cursa estudios, cursos o carreras de formación profesional o técnica, o de oficios o de artes; b) realiza su formación de modo sostenido, regular y con cierta eficacia (…); c) la realización de estos estudios o formación sea de una intensidad tal que no le permita proveer a su sostenimiento”5.

Con idéntico criterio se ha señalado que “tratándose de una excepción a la regla general prevista en el artículo 658 del CCC, corresponde al acreedor alimentario que pretende que la obligación a su favor continúe prestándose, probar el supuesto de hecho previsto por la norma, es decir, que el cursado de sus estudios o preparación le impiden acceder a los medios necesarios para su subsistencia independiente. En consecuencia, no es suficiente la mera prueba de estar inscripto en la matrícula; el hijo debe probar que el régimen de esos estudios, por ejemplo, por el cursado o el cumplimiento de otras obligaciones curriculares, le impiden alcanzar cualquier actividad rentada”6.

Se ha expuesto que en lo que respecta al hijo mayor de 21 años, la ley imperativamente indica que “debe acreditarse la viabilidad del pedido”; y que en consecuencia, debe probarse que el hijo es en la actualidad alumno regular en alguna unidad académica, o bien que se encuentra realizando un aprendizaje de un arte u oficio, y también que los estudios le impiden al hijo proveerse de los medios necesarios para sostenerse.

Es que, en tales supuestos, se evidencia una doble excepcionalidad: alimentos a favor de un mayor de 21 años y el carácter provisional de la medida ordenada.

Cabe reseñar un caso en el cual el alimentante interpuso recurso de apelación en contra de la resolución que fijó en forma preventiva, precautoria y provisoria, una cuota alimentaria a favor del hijo mayor de 21 años que se capacita y a cargo de su progenitor. Del fallo resulta que al interponerse la demanda y solicitar la fijación de alimentos provisorios a favor de su hijo de 21 años, la progenitora peticionante acompañó copia de la libreta del hijo de la carrera de arquitectura de la Universidad Nacional de Córdoba. La alzada señaló que de su lectura surge que en fecha 26/04/2016 el joven ingresó a la mencionada carrera, y que en fecha 07/05/2016 promovió una asignatura. Más lo cierto es que había acompañado ninguna constancia o elemento probatorio de fecha posterior que acredite la continuidad de los estudios, a pesar que la demanda fue promovida en fecha 19/04/2018 (prácticamente dos años después de la última fecha consignada en la libreta). La Cámara de Familia advirtió que efectivamente dichas probanzas resultaban insuficientes para tener por cumplimentados los recaudos del art. 663 del CCC y justificar la “viabilidad del pedido”. En consecuencia, admitió el recurso de apelación. Se enfatizó que, a pesar de tratarse de una medida provisional, se requiere necesariamente una acreditación sumaria de los hechos fundantes de la pretensión. Esta evidente ausencia de elementos acreditantes de la procedencia de la obligación alimentaria prevista para el hijo mayor de edad que se capacita (art. 663 CCCN), conlleva a la no tipificación de la verosimilitud del derecho y del “peligro de daño” como presupuestos ineludibles de la medida provisoria requerida, y autorizaba el rechazo liminar de este extremo7.



3. Alimentos a favor del hijo que se capacita

En este punto, cabe señalar que desde la jurisprudencia8 se ha señalado que los alimentos que se originan con posterioridad a que la persona ha cumplido veintiún años; esto es, los del hijo mayor que se capacita y encuadran en el art. 663 del CCC. De este precepto puede decirse que prolonga la obligación alimentaria a favor de los hijos hasta que cumplen los veinticinco años de edad para los supuestos en que la continuación de los estudios o, en su caso, la preparación para una profesión, arte u oficio le impide proveerse de medios necesarios para sostenerse independientemente. Todo ello responde a la necesidad social de coadyuvar a la preparación de los hijos mayores para la inserción laboral.

Al respecto, se ha enfatizado que se trata de una cuestión especial y prioritaria, como lo es el derecho a alimentos, y que aun cuando no derive de la responsabilidad parental repercute enormemente en la vida de los hijos9.



a. Incidente de fijación

De conformidad con el art. 663 del CCC se trata de una incidencia independiente y autónoma en que “debe acreditarse la viabilidad del pedido”, por cuanto ya no juega la presunción de necesidad que evidentemente continúa rigiendo a favor del hijo menor de edad. En esta línea, y en referencia a quienes ostentan legitimación activa a los fines de incoar el incidente de cuestión se ha sostenido10 que los hijos mayores de edad o sus padres ante el hecho de la cesación de los alimentos, pueden deducir la pertinente acción de alimentos en un juicio o incidente independiente y demostrar allí la necesidad de asistencia, la imposibilidad de proveérsela por sí y, en su caso, la capacidad económica del padre para continuar proveyéndoselos.

Es que una cosa es la demanda de alimentos con fundamento en los derechos-deberes emergentes de la responsabilidad parental (alimentos a favor de los hijos menores de edad, los que se extienden hasta los 21 años), y otra es la cuestión cuando quien los reclama es el hijo mayor de edad que se capacita o su progenitor conviviente, por cuanto se trata de un reclamo alimentario diferente, tanto en las normas aplicables como en el presupuesto fáctico.

De lo dicho, surge claramente que en tales supuestos el legitimado en la faz pasiva es el otro progenitor, a quien se considera alimentante obligado al pago.



b. Carga de la prueba

La prestación alimentaria del art. 663 del CCC para los hijos mayores de 21 años y hasta los 25 años es una excepción a la regla general plasmada en el art. 658 del CCC. Por ello corresponde al acreedor alimentario acreditar el supuesto de hecho previsto por la norma, es decir, que el cursado de sus estudios o preparación le impiden acceder a los medios necesarios para su subsistencia independiente11.

En otras palabras, en la obligación alimentaria del art. 663 del CCC, es el beneficiario quien debe probar su subsistencia porque la obligación ya cesó, mientras que en regulada hasta los 21 años, es el obligado quien debe acreditar que el hijo mayor de edad cuenta con recursos suficientes para proveerse de alimentos por sí mismo (art. 658 del CCC).

En tal marco, cabe referir que el hijo mayor de 21 años para que subsista la cuota fijada en su favor (en la menor edad y que se extiende hasta los 21 años) o para solicitar su determinación debe probar no sólo -a modo de ejemplo- que cursa una carrera universitaria, sino que además, el régimen de estudios, el cursado o el cumplimiento de otras obligaciones le impiden realizar cualquier actividad rentada12.

En suma, quien inicia éste tipo de reclamo, de conformidad al art. 663 del CCC, debe acreditar: a) Que cursa estudios, cursos o carreras de formación profesional o técnica, o de oficios o de artes; b) Que realiza su formación de modo sostenido, regular y con cierta eficacia, de acuerdo a las circunstancias de cada caso; c) Que la realización de éstos estudios o formación sea de una intensidad tal que no le permita proveer a su sostenimiento.



c. Incidente de cese

En cuanto a la necesidad del alimentante de iniciar un incidente a los fines de que se dicte una resolución que disponga el cese de la cuota alimentaria que se extiende hasta los 21 años, se ha sostenido que tal obligación alimentaria cesa automáticamente, una vez cumplida esa edad (art. 658 CCC). De allí que, en principio, el pedido no debería formularse judicialmente, pues la obligación se extingue automáticamente al haber concluido su presupuesto de procedencia13.

El principio expuesto en la praxis judicial presenta diversos matices dependiendo de las particulares del caso. De allí que puede considerarse legitimado activamente para iniciar el incidente de cese de la obligación alimentaria el progenitor alimentante u obligado al pago de la cuota alimentaria que fue fijada en la menor edad del hijo y que pudo extenderse hasta los 21 años. El polo pasivo será ocupado por el propio hijo o por su progenitor conviviente (dependiendo del caso).

Ello es así desde que existen diversas hipótesis a considerar. Entre ellas cabe mencionar el caso en que el cumplimiento de la obligación alimentaria es mediante la retención de haberes del alimentante por la empleadora por haber sido ésa la modalidad de pago acordada o dispuesta por el juez. En tal supuesto será necesario requerir que se ordene al tercero el cese de la retención.

En este punto, la jurisprudencia no es uniforme a la hora de decidir el trámite a seguir. Para algunos, el juez puede limitar su actuación a ordenar el cese de la retención o rechazarla in limine14; mientras que para otros, debe correrse un traslado al hijo a fin de que demuestre que se encuentra cursando estudios o preparándose para el ejercicio de un arte o profesión (art. 663 del CCC) y acompañar la prueba que acredita estos extremos15.

Otro supuesto se presenta cuando por ejemplo la cuota alimentaria a cargo del incidentista ha sido dispuesta para varios hijos beneficiarios, siendo que sólo uno cumple los 21 años, mientras que los demás continúan amparados por los alimentos del art. 658 del CCC (hijos menores de edad) o los del art. 662 del CCC (de 18 a 21 años).

En tal caso se ha sostenido que este elemento adicional imponía necesariamente un traslado no solo al hijo, sino también al resto de los involucrados en la relación alimentaria.

Así se ha considerado que cuando nos encontramos en presencia de dos beneficiarios la cesación de la cuota no debe ordenarse automáticamente, sino que la juez a quo debe ordenar un traslado a fin de otorgar a la madre la oportunidad no solo de reclamar la cuota prevista en el art. 663 del CCC de no hacerlo el propio hijo mayor de 21 sino también y, fundamentalmente, para debatir la cuestión atinente a la adecuación del porcentaje de la cuota alimentaria subsistente en favor de la otra hija menor de edad, quien está también legitimada pasivamente en el reclamo de cese de cuota alimentaria formulado por el padre16.

En la jurisprudencia citada se planteó si conforme las constancias de la causa, correspondía admitir el recurso y revocar el decreto cuestionado, manteniendo la cuota en un 35% en favor de ambos hijos hasta tanto se ventile la cuestión vía incidental o, si por el contrario, debía confirmarse el proveído que ordenaba el cese de la cuota alimentaria establecida a favor del hijo mayor de 21 años y establecía la cuota alimentaria en favor de la otra beneficiaria en el 20% de los haberes que perciba el alimentante, sin perjuicio del derecho del hijo mayor de edad de reclamar la subsistencia de la cuota en los términos del art. 663 del CCC. En la resolución dictada por la alzada que rechazó el recurso de apelación se estimó que el proveído debía mantenerse, sin perjuicio de que el hijo mayor que se capacita por vía incidental acredite los extremos exigidos por el art. 663 del CCC.

Puede plantearse también que antes de que el hijo cumpla los 21 años el alimentante interponga el incidente de cese de la cuota alimentaria que viene abonando a partir de que el beneficiario alcance esa edad. En el supuesto en análisis, se estima acertado correr traslado de la demanda incidental al beneficiario, quien podrá oponerse, expresar sus defensas y demostrar que se encuentra cursando estudios o la prueba de que intentara valerse17.

Al respecto se ha sostenido que el hecho de que el art. 663 del CCC indique que el hijo puede solicitar la subsistencia de los alimentos no significa que se deba iniciar un trámite judicial por separado para ello, bien puede hacerlo al oponerse al pedido de cese de la obligación efectuado por el padre. En el caso jurisprudencial reseñado se rechazó el cese de la obligación alimentaria respecto del hijo mayor de 21 años pues se acreditó que estaba estudiando, que tenía un rendimiento por demás aceptable, que los horarios de cursada le ocupaban desde el final de la tarde hasta la noche, que tenía dos horas diarias de traslados y que el desarrollo de una carrera terciaria insumía un tiempo diario de preparación que no debe despreciarse, ello sumado a las condiciones inherentes de la realidad socio económica, determinaron que estuvieran dadas las condiciones para la subsistencia de la obligación alimentaria en cabeza del padre (art. 663 del CCC)18.

En tal contexto debe destacarse una resolución en la cual se admitió el cese de la obligación alimentaria pretendida por el progenitor respecto de su hijo que alcanzó los 21 años de edad. Ello, no solo porque al momento de trabarse la litis aquella obligación había cesado de pleno derecho por aplicación de las normas del Código Civil derogado, sino también porque, con la normativa vigente, el demandado debió acreditar para su subsistencia los requisitos previstos en el art. 663 del CCC, lo que no se satisface expresando que cursa estudios universitarios, ya que no sostuvo que por tal razón no pueda autosustentarse19.



4. A modo de conclusión

Por último y a modo de conclusión se enuncian algunas notas tipificantes de los alimentos debidos al hijo que se capacita, tomando como base la doctrina y jurisprudencia compendiada.

Con tal fin cabe señalar que desde el inicio de la causa o en el transcurso de ella el juez puede fijar alimentos provisionales a favor del hijo que se capacita. Para su procedencia requieren la acreditación sumaria de la verosimilitud del derecho y del peligro de daño. El acreedor alimentario es quien tiene la carga de la prueba de los extremos previstos por el art. 663 del CCC.

Se trata de alimentos que se originan con posterioridad a que el hijo ha cumplido los veintiún años y que se prolongan hasta que cumple los veinticinco años de edad.

Se encuentran legitimados activamente - a los fines de incoar el incidente de fijación - los hijos mayores de edad o el progenitor conviviente; mientras que en la faz pasiva se encuentra el otro progenitor, a quien se considera alimentante obligado al pago.

La prestación alimentaria del art. 663 del CCC para los hijos mayores de 21 años y hasta los 25 años es una excepción a la regla general plasmada en el art. 658 del CCC. Por ello corresponde al acreedor alimentario acreditar el supuesto de hecho previsto por la norma, es decir, que el cursado de sus estudios o preparación le impiden acceder a los medios necesarios para su subsistencia independiente.

Como contracara se ha discutido si es necesario que alimentante inicie un incidente a los fines de que se dicte una resolución que disponga el cese de la cuota alimentaria. Ello por cuanto en principio cesa automáticamente, una vez cumplidos los 21 años (art. 658 CCC). No obstante, en la praxis judicial se presentan diversos matices dependiendo de las particularidades del caso, en los cuales el legitimado activamente es el obligado al pago y en el polo pasivo se encuentra el propio hijo o por el progenitor conviviente (dependiendo del caso).

A modo ejemplificativo se advirtió que la incidencia puede resultar necesaria en el caso en que el cumplimiento de la obligación alimentaria es mediante la retención de haberes del alimentante por la empleadora. También cuando la prestación originaria ha sido establecida a favor de varios hijos beneficiarios.

Por otra parte, puede plantearse el incidente antes de que el hijo cumpla los 21 años, supuesto que cabe resolver previo correr traslado al beneficiario, quien podrá oponerse, expresar sus defensas y demostrar que se encuentra cursando estudios o la prueba de que intentara valerse (art. 663 del CCC).



Notas

1 Soler, Guadalupe. Abogada. Especialista en Derecho de Familia. Facultad de Derecho, UNC. Adscripta de la Cátedra “C” de Derechos Humanos. Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, UCC. Asistente de magistrado de la Cámara de Familia de Segunda Nominación de la ciudad de Córdoba. Poder Judicial de la provincia de Córdoba.

2 Squizzato, Susana María. Abogada. Facultad de Derecho. UNC. Especialista en Derecho de Familia. Facultad de Derecho. UNR. Funcionaria judicial del Poder Judicial de la provincia de Córdoba.

3 Cfr. Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería de General Pico, in re: “G., E. E. c. G. E. A. s/ cesación de cuota alimentaria”, del 23/05/2018. La ley online Cita Online: AR/JUR/39693/2018.

4 Cfr. Guahnon, Silvia V. Medidas cautelares y provisionales en los procesos de familia según el Código Civil y Comercial de la Nación. Ediciones La Rocca. Buenos Aires, 2016, pág. 384.

5 Cfr. Kemelmajer de Carlucci, Aída; Herrera, Marisa; Lloveras, Nora. Directoras. Tratado de Derecho de Familia según el Código Civil y Comercial de 2014. RubinzalCulzoni Editores. Santa Fe, 2014. Tomo IV, pág. 176.

6 Cfr. Jury, Alberto; en Kemelmajer de Carlucci, Aída; Molina de Juan, Mariel F. -Directoras-, Alimentos. RubinzalCulzoni Editores. Santa Fe, 2014. Tomo I, pág. 153. En igual sentido: Guahnon, Silvia V. Medidas cautelares y provisionales en los procesos de familia según el Código Civil y Comercial de la Nación. Ediciones La Rocca. Buenos Aires, 2016, pág. 239/240.

7 Cfr. CFlia II Nom. Cba., Auto n.º 182, del 28/12/2018, in re: “O, M C C/ L, M F- DIVORCIO VINCULAR- CONTENCIOSO- CUERPO DE APELACIÓN”.

8 Cfr. CFlia I Nom. Cba., Auto n.º 2, del 6/2/2019, in re: “CUERPO DE APELACIÓN EN AUTOS: A, V H - Z, S M - DIVORCIO VINCULAR - NO CONTENCIOSO”, del voto de los jueces Rodolfo Ruarte y Roberto Julio Rossi.

9 Cfr. CFlia I Nom. Cba., Auto n.º 2, del 6/2/2019, in re: “CUERPO DE APELACIÓN EN AUTOS: A, V H - Z, S M - DIVORCIO VINCULAR - NO CONTENCIOSO”, del voto de la jueza Graciela Melania Moreno Ugarte.

10 Cfr. CFlia I Nom. Cba., Auto n.º 2, del 6/2/2019, in re: “CUERPO DE APELACIÓN EN AUTOS: A, V H - Z, S M - DIVORCIO VINCULAR - NO CONTENCIOSO”, del voto de los jueces Rodolfo Ruarte y Roberto Julio Rossi.

11 Cfr. Fernández, Silvia E., Herrera, Marisa, Molina de Juan, Mariel F. Ob. y lug. cit. pág. 464 y sgtes.

12 Cfr. Fernández, Silvia E., Herrera, Marisa, Molina de Juan, Mariel F. Ob. y lug. cit pág. 465.

13 Cfr. Fernández, Silvia E., Herrera, Marisa, Molina de Juan, Mariel F., en “Tratado de Derecho de Familia, Ed. RubinzalCulzoni, Santa Fe, 2006, Tomo V-B, pág. 457.

14 Cfr. Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Rosario, sala III, in re: “M. C. F. c. MC C. J. y otros s/ cese cuota alimentaria”, del 06/02/2018. La Ley online Cita Online: AR/JUR/10832/2018.

15 Cfr. Cámara de Apelaciones de Neuquén, 10/11/2015, Microjuris: MJ-JU-M-95832-AR, MJJ95832.

16 Cfr. CFlia I Nom. Cba., Auto n.º 2, del 6/2/2019, in re: “CUERPO DE APELACIÓN EN AUTOS: A, V H - Z, S M - DIVORCIO VINCULAR - NO CONTENCIOSO”, del voto de la jueza Graciela Melania Moreno Ugarte.

17 Cfr. Cámara de Apelaciones de Neuquén, 10/11/2015, Microjuris: MJ-JU-M-95832-AR, MJJ95832.

18 Cfr. Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería de General Pico, in re: “G., E. E. c. G. E. A. s/ cesación de cuota alimentaria”, del 23/05/2018. La ley online Cita Online: AR/JUR/39693/2018.

19 Cfr. Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Rosario, sala III, in re: “M. C. F. c. MC C. J. y otros s/ cese cuota alimentaria”, del 06/02/2018. La Ley online Cita Online: AR/JUR/10832/2018.

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